La Iglesia de Santa María de Narzana, ubicada en Sariego, es un monumento románico de gran relevancia arquitectónica e histórica en Asturias. Su emplazamiento estratégico en un altozano permite divisar gran parte del concejo de Sariego, municipios cercanos como Siero y Oviedo, e incluso los Picos de Europa y el monte del Aramo.
La iglesia tiene una rica historia documentada, apareciendo por primera vez en un inventario de bienes de 1220 perteneciente al monasterio de San Pelayo de Oviedo. Este monasterio también presentaba los capellanes de la iglesia al obispo de Oviedo y recibía la mitad de los diezmos de la parroquia, como se registra en la Nómina de parroquias del Libro Becerro de la Catedral de Oviedo (1385-1386). Esta dependencia sugiere que el monasterio de San Pelayo pudo haber sido el constructor original de la iglesia, lo que explicaría las numerosas conexiones estilísticas con el románico ovetense, las cuales se entrelazan con características de los templos románicos de la zona de Villaviciosa. La construcción de la iglesia de Santa María de Narzana se estima entre finales del siglo XII y principios del XIII.
La planta de la iglesia cuenta con una nave que culmina en una cabecera con un ábside semicircular, precedido por un tramo recto presbiterial, siguiendo el esquema benedictino. La fachada, el muro toral y la cabecera están construidos con sillares bien escuadrados, mientras que los muros laterales de la nave son de sillarejo, actualmente cubiertos por revoco.
Un pequeño pórtico moderno protege la portada, que presenta un tejaroz y tres arquivoltas semicirculares con guardapolvo. Estas arquivoltas se perfilan en bocel y están decoradas con motivos de zigzag, entrelazados y tetrapétalas, que también adornan el guardapolvo y parte de los cimacios.
Entre los elementos decorativos más interesantes, destaca una escena cinegética en la imposta izquierda donde un montero clava una lanza en un jabalí, acosado por un perro. Aunque esquemática, esta representación está influida por una figura similar presente en la Cámara Santa de Oviedo, a diferencia de las escenas de montería de Villaviciosa que suelen hallarse en los capiteles.
Los capiteles de la portada exhiben una iconografía variada:
- El primer capitel de la izquierda muestra grandes hojas con bolas.
- El contiguo presenta dos leones alados, que simbolizan protección y la separación entre lo profano y lo sagrado.
- El capitel exterior derecho exhibe serpientes aladas entrelazadas, cuyo simbolismo es ambivalente, asociado tanto al mal como a la regeneración.
- El capitel interior presenta dos grifos afrontados, seres fantásticos con cuerpo de cuadrúpedo, alas y cabeza de águila. Estos grifos, que siguen un modelo compartido con otras iglesias de la región, podrían aludir a la doble naturaleza de Cristo: humana y divina.
Los relieves de las arquivoltas y capiteles muestran influencia del románico de Villaviciosa, mientras que las metopas y canecillos, que se alternan en el tejaroz, reflejan el estilo preciosista del románico ovetense. Las metopas incluyen escenas como una lucha entre dos hombres, la Anunciación a los Pastores, la Adoración de los Magos, Daniel en el foso de los leones y la despedida del caballero, un tema común en el románico ovetense y en iglesias cercanas. Los canecillos representan cabezas monstruosas y figuras de danzarinas.
La cubierta de la nave es a dos aguas, y la cabecera, similar a la de San Esteban de Aramil, tiene una bóveda de cañón en el tramo recto y una bóveda de cuarto de esfera en el hemiciclo. La cornisa de la cabecera reposa en canecillos, algunos adornados con rollos, volutas, serpientes entrelazadas y felinos. Tres canecillos antropomorfos, que probablemente representan monjes, portan un libro o se encuentran en actitud de oración.
En el interior, la nave presenta un entramado de madera, y tres ventanas románicas en forma de saetera en cada lado. El arco triunfal, con doble arquivolta apuntada, conecta la nave y la cabecera. Su ornamentación original, que incluía zigzags y tetrapétalas, sufrió daños durante un incendio en 1936, por lo que su análisis actual se basa en fotografías previas al suceso.
Los capiteles del arco triunfal también muestran iconografía diversa:
- Dos leones afrontados en el lado del Evangelio, con una sola cabeza.
- Un personaje con un libro abierto en el segundo capitel, posiblemente representando al estamento eclesiástico, junto a una figura tocando un instrumento musical.
- Hojas y bolas en otros capiteles, y dos grifos afrontados similares a los de la portada.
La Iglesia de Santa María de Narzana es un ejemplo de la rica interrelación entre el románico ovetense y el de Villaviciosa. Aunque se ha relacionado con la escultura de la Cámara Santa y San Pelayo, datadas en el tercer cuarto del siglo XII, las afinidades con templos de Villaviciosa como Valdebárcena, Viñón y Lugás, edificados entre finales del XII y principios del XIII, sugieren que Narzana fue construida en este último período, coincidiendo con otras iglesias rurales del grupo ovetense.