Los canecillos de la portada meridional de San Martino de Gárgara (parroquia Villallana, sierra Aramo), bajo el tejaroz de dos roscas sin decorar (exterior sobre columnas acodilladas, interior sobre jambas), contaban con seis elementos originales y probable metopas intercaladas (solo central conservada hoy). Pese reformas extremas (siglo XVII, 1893 cruciforme con capillas/sacristías/espadaña), representan románico rural siglo XII con motivos geométricos y figurativos populares.
Cuatro principales: dos con rollos, patrón ondulante rítmico típico asturiano para dinamismo alero. Dos con bolas agolpadas centro, volumen compacto expresivo en paramento modesto. Cuadrúpedo sin cabeza (erosionado), bestiario protector moralizante evocando guardianes fantásticos. Rectángulos superpuestos concéntricos escalonados forman punta piramidal, juego geométrico jerárquico de talleres locales.
Tres empotrados sobre portada: lóbulos vegetales (transición posible gótica), cabeza desdibujada (rasgos borrosos humana/animal), y Buen Pastor adyacente: figura torpe desproporcionada (cabeza calva gigante, ojos expresionistas, brazos perdidos cargando cordero deformado espalda). Alegoría Cristo-pastor redimiendo alma-cordero (paleocristiano, sarcófagos/catacumbas), didáctica para fieles iletrados en terreno escarpado.
Capiteles refuerzan: izquierda hojas lanceoladas-volutas (Selorio, Fuentes-Villaviciosa); derecha palmas enlazadas-bola (Aramil, Santibáñez-Aller). Equilibrio simple geométrico (rollos/barras) con doctrinal figurativo (pastor) en nave saeteras (2N-1S), muros N/S originales. Signo M conecta Sotiello-Ujo-Valdediós. Testimonios escultura popular sobreviven transformación, en pendientes remotas.