La iglesia parroquial de Santa Eulalia de Ujo se construyó en un contexto de disputas jurisdiccionales entre el monasterio de Valdediós y el obispo de León, documentado en 1207, cuando el cenobio erigió un templo en la zona para dominar parte del pueblo, cerca del camino francés y el barrio de Cortina. Este edificio románico, conservado prácticamente intacto hasta 1923, combinaba sillares regulares en el ábside y portada con sillarejo en los muros laterales, orientado al Este con una nave única cubierta por armadura de madera y cuatro saeteras desornamentadas por lado.
El arco de triunfo accedía a la cabecera benedictina: ábside semicircular con bóveda de horno y tramo recto más ancho cubierto por bóveda de cañón. En 1923, una plataforma logró su declaración como Monumento Nacional, pero ya había sido derribada casi por completo, reutilizando el ábside (sin tramo recto), portada, arco de triunfo y canecillos en un nuevo templo historicista orientado al Norte.
La portada semicircular destacaba por tres arquivoltas circulares sobre columnas acodilladas y jambas boceladas, con tejaroz sobre ocho canecillos y metopas. Decoraciones incluían zigzag normando en las dos primeras roscas, palmetas y cuadrifolias en intradós, y lóbulos cerrados orientales en la tercera, influencias de Zamora (Puerta del Obispo, Santa María de Orta) y Córdoba. Capiteles mostraban cuadrúpedos monstruosos atrapando una figura orante (posible Daniel en la fosa de los leones o disputa virtudes-vicios), con paralelos asirios, coptos y en San Juan de Amandi, Santa María de Lugás; hojas triangulares nervadas invertidas en Arbas, Sotiello; lacerías cistercienses en Aramil, Lugás; y palmas abiertas con frutos en Valdediós, Villaviciosa.
El ábside in situ, en el muro lateral este, tenía cuatro columnas adosadas con capiteles de piñas y hojas estriadas, hojas nervadas con rombos, frutos en arquillos y hojas sobre volutas, repetidos en Arbas, Amandi, Valdediós. Dividido por imposta de tacos, con saetera perforada y canecillos recolocados: cabezas expresionistas grandes (ojos prominentes, boca dentuda) en San Juan de Camoca, Aramil, zamoranas como La Magdalena; rollos, hojitas de palma, arquillos de La Magdalena de Zamora, Santo Tomás de Canterbury; cintas enrolladas en Arbas, Valdediós; rectángulos con rosetas en Ceares.
El arco de triunfo, trasladado al Sur y ampliado, tenía dos arquivoltas sobre columnas acodilladas: medias cañas y bolas interior; zigzag trenzado, perlas, dientes de sierra exterior; guardapolvo billetes; ábacos con cintas y trifolias. Capiteles: cestería, hojas nervadas con arquillos, piñas sobre acanto, hojitas de palma, paralelos a Arbas, Sotiello, Villaviciosa.
Interiormente, altar prismático sobrio con rosetas y dientes de sierra (como en La Lloraza, Olloniego); pila bautismal semiesférica sobre pie cilíndrico (Cangas del Narcea). Signos lapidarios (A, D, M, N) en Arbas, Valdediós. Santa Eulalia refleja lazos con Valdediós, Villaviciosa y fuerte impronta zamorana por posesiones monásticas.