Pasar al contenido principal
x

Canecillos del ábside. Monje lector y pareja de figuras

Identificador
33695_01_006
Tipo
Formato
Fecha
Cobertura
43º 10' 59.41" , -5º 49' 22.47"
Idioma
Autor
Maximino Pando Macías
Colaboradores
Sin información
Edificio Procedencia (Fuente)

 

País
España
Edificio (Relación)

Iglesia de San Martino

Localidad
San Martino
Municipio
Lena
Provincia
Asturias
Comunidad
Principado de Asturias
País
España
Descripción

Los canecillos del ábside de San Martino de Gárgara (parroquia Villallana, estribaciones sierra Aramo), únicos vestigios románicos in situ bajo la cornisa del ábside semicircular (precedido por tramo recto igual anchura), sobrevivieron reformas radicales (siglo XVII, 1893 que crucificó nave con capillas laterales, sacristías, prolongación este espadaña, muros N/S originales saeteras). Muchos retirados por obscenos siglo XIX, sustituidos por copias dudosas (perfecta conservación, iconografía Lena-Mieres-Villaviciosa), alternan geométricos (rollos peninsulares, rectángulos escalonados con flor seis hojas como Ujo, Ceares) y figurativos didácticos.

El monje lector, referencia al estamento eclesiástico, muestra figura sentada con gran libro abierto en regazo (Biblia, palabra viva de Dios custodiada por Iglesia, símbolo cultura medieval monopolizada por clérigos): túnica cubre cuerpo y cabeza parcial (capucha), revelando tonsura. Esculpido con sobriedad moralizante, alude autoridad interpretativa divina en paraje remoto. Modelo similar (cabeza totalmente tapada) repite en La Rebollada (Mieres), San Esteban de Aramil (Siero), Sotillo de Boedo (Palencia), enfatizando rol monástico en románico rural asturiano siglo XII.

La pareja de figuras, de cintura arriba, resalta vientre mujer en alusión probable a embarazo o fertilidad: iconografía laica que celebra vida conyugal frente a ascetismo, común en escultura popular para fieles iletrados. Se repite en Narzana (Sariego), La Lloraza, Amandi (Villaviciosa); extra-Asturias: Moarves (Palencia), zamoranas San Claudio de Olivares, San Cipriano, Santiago el Viejo. Contrasta con vicios (cabeza monstruosa lengua, borracho barril, contorsionista carnaval) y redención (orante manos abdomen), equilibrando pecado-vicio (calavera, falo obsceno único conservado) con virtudes sociales.

Ambos canecillos integran didactismo románico: monje como guardián cultura divina vs. pareja preñada como bendición procreadora, en repertorio que incluye monstruos diabólicos, fiestas populares toleradas (escape medieval). Signo lapidario M une a Sotiello, Ujo, Serrapio, Valdediós. Trasladado oeste 1893, sobreviven en templo accidentado, testimonio escultura popular de pendientes Aramo que instruye mediante contraste terrenal-espiritual.