Se presenta en París la restauración de la "Reina Orante" del coro del maestro Mateo
SE PRESENTA EL ESTUDIO Y RESTAURACIÓN DIGITAL DE LA “REINA ORANTE”
DEL CORO DEL MAESTRO MATEO. Por Francisco Prado-Vilar
El proyecto KosmoTech_1200 de la Universidade de Santiago de Compostela–CISPAC, desarrollado en colaboración con la Fundación Catedral de Santiago, presenta la restauración digital de una de las figuras más bellas y enigmáticas de la catedral compostelana: la Virgen de la Anunciación conocida en la historiografía como la “Reina Orante”, que formó parte del coro pétreo del maestro Mateo.
La restauración se acompaña de una investigación que abre una nueva perspectiva sobre la formación del taller mateano y su dimensión internacional. El estudio ha identificado un paralelo excepcional entre la escultura compostelana y la matriz de plata del sello de Constanza, hija del rey de León, Galicia y Castilla Alfonso VII y reina de Francia por su matrimonio con Luis VII.
La investigación fue presentada en París durante una estancia de su investigador principal, Francisco Prado-Vilar, en la Fondation Maison des Sciences de l’Homme. La estancia permitió continuar la colaboración con los especialistas que trabajan en la reconstrucción del coro de Notre-Dame y analizar en el Cabinet des Médailles de la Bibliothèque nationale de France la matriz original del sello de Constanza.
LA RECUPERACIÓN DIGITAL DE UNA OBRA MAESTRA
La Reina Orante es una de las esculturas más celebradas de la segunda mitad del siglo XII. Su refinamiento formal y el exquisito tratamiento de las superficies trascienden las divisiones tradicionales entre románico y gótico y la sitúan en la vanguardia de la escultura europea de su tiempo. Su leve sonrisa, apenas intuida, la convierte en una suerte de “Mona Lisa” del taller mateano y anticipa la famosa sonrisa del profeta Daniel del Pórtico de la Gloria.
Como fase previa a su restauración digital, la investigación ha reconstruido los avatares sufridos por la pieza durante el siglo XX a partir de un amplio corpus de fotografías históricas. La primera imagen conocida, realizada hacia 1900 por el sacerdote y fotógrafo José Limia Rodríguez, la muestra en la Casa del Deán, enmarcada por un rico paño de damasco y conservada por el cabildo como una pieza preciada.
En 1909 ocupó un lugar destacado en la Exposición Regional Gallega y después fue fotografiada en el lapidario que daría origen al museo catedralicio en las primeras décadas del s. XX. Su primera gran proyección internacional llegó con la Exposición de Arte Románico de 1961, organizada bajo los auspicios del Consejo de Europa. Instalada sobre un pedestal en la cripta del Pórtico de la Gloria, su sonrisa fue captada por las cámaras del NO-DO y difundida en los cines de toda España. NO-DO (min. 5)
La comparación de estas imágenes ha permitido documentar el deterioro progresivo de la obra, especialmente las pérdidas sufridas en la nariz y la corona. La restauración digital, realizada por Alexandre González Rivas, mediante o uso combinado de más de dizz softwares especializados (RealityCapture, ZBrush, Blender, Substance Painter, Xnormal, Substance Designer, Unreal Engine 5, entre outros), permitió revertir virtualmente los daños y recuperar la plenitud estética de la figura acercándonos al naturalismo impactante y emotivo que producía su percepción original.
En una primera fase, a partir de un modelo fotogramétrico de alta resolución, se generó una malla densa optimizada mediante procesos de retopologia e limpeza topológica, sobre la que se llevó a cabo la reintegración digital de las partes perdidas (nariz, corona) mediante esculpido 3D.
A continuación, se realizó una reconstrucción hipotética de la policromía, basada en los pigmentos y motivos ornamentales de la primera capa del Pórtico de la Gloria y en manuscritos contemporáneos, especialmente el Tumbo A de la catedral de Santiago, que conserva notables retratos de reinas e infantas de Galicia y León. Esta reconstrucción cromática se articuló mediante el uso de texturas PBR y mapas de color, especularidad y rugosidad, con el fin de simular o comportamiento material dos distintos estratos pictóricos en condiciones de iluminación variables.
El resultado permite apreciar el diseño completo de su indumentaria – el brial, el velo y los brocados – y la belleza del efecto de paños mojados bajo distintas incidencias de luz, como puede verse en el vídeo que acompaña este dossier. Recupera además buena parte de la intensidad expresiva de la figura, cuyo rostro anticipa la sutil emotividad del gótico y revela la estrecha conexión del taller del maestro Mateo con las innovaciones escultóricas desarrolladas en el entorno de París.
UNA REINA DE PLATA EN PARÍS
La investigación sobre la filiación estilística y la cronología de la pieza condujo a la identificación de un paralelo de especial importancia para la historia de Galicia: la matriz original del sello de Constanza, nacida hacia 1136 y fallecida en París en 1160.
Constanza fue hija de Alfonso VII, nacido en Caldas de Reis, educado por el poderoso conde de Traba, y coronado rey de Galicia por Diego Gelmírez en la catedral de Santiago en 1111. Su madre, Berenguela de Barcelona, descansa en el Panteón Real compostelano, al igual que su hermano Fernando II, rey de León y Galicia, quien encargó al maestro Mateo la transformación de la basílica jacobea en una suntuosa catedral real.
Su matrimonio con Luis VII de Francia, celebrado en 1154, situó a Constanza en el centro de la red dinástica que unía la monarquía galaico-leonesa con la corte capeta. A través de esos vínculos circularon embajadores, clérigos, artistas, manuscritos, objetos suntuarios y modelos visuales que contribuyeron a configurar el lenguaje artístico de la nueva catedral compostelana.
Más que una vaga “influencia francesa”, estos vínculos revelan la existencia de un verdadero corredor cultural entre la Île-de-France y el Reino de Galicia y León durante las décadas centrales del siglo XII.
La matriz de plata fue hallada en la tumba de Constanza en la abadía de Saint-Denis, cuando las sepulturas reales fueron abiertas durante la Revolución francesa. Hoy se conserva en el Cabinet des Médailles de la Bibliothèque nationale de France.
Durante su estudio en París se observó el objeto bajo diferentes ángulos de luz. Al oscilarlo, la delicada figura de la reina adquiere una inesperada profundidad escultórica y parece animarse, como si se tratase de un holograma. El sello se revela, así, como un sofisticado dispositivo generador de presencias, capaz de hacer visible la presencia de la soberana mediante la interacción entre metal, relieve y luz.
La correspondencia con la Reina Orante va más allá de la indumentaria y la postura. Ambas imágenes comparten un exquisito tratamiento de las superficies, en el que tejido y epidermis parecen fundirse en un delicado efecto de “paños mojados” vinculado a las artes suntuarias. Lo que en París fue resuelto en plata adquiere en Compostela una formulación monumental en piedra.

UNA CLAVE PARA FECHAR EL CORO DEL MAESTRO MATEO
El paralelo posee una primera relevancia cronológica. La datación del sello en torno a la muerte de Constanza, en 1160, ofrece un sólido término de comparación para situar la Reina Orante en la década siguiente y, a partir de ella, fechar otras esculturas del coro mateano recuperadas en las recientes excavaciones arqueológicas.
Entre esas piezas destaca la secuencia de la Matanza de los Inocentes, que, como han demostrado las investigaciones de KosmoTech_1200, pertenecía al ciclo de la Infancia de Cristo que decoraba la fachada del coro, la cual servía de telón de fondo para representaciones de dramas litúrgicos del ciclo de Navidad. La cabeza de la Reina Orante y la del rey Herodes presentan una identidad absoluta en los rasgos fisonómicos, la técnica escultórica y el diseño de la corona, lo que indica que fueron realizadas por una misma mano.
Esta relación permite vincular directamente una de las piezas históricamente más célebres de la catedral con las nuevas esculturas descubiertas en los últimos años y avanzar en la reconstrucción del programa monumental del coro.

La comparación aporta además una nueva perspectiva sobre formación del lenguaje visual del taller mateano y las fuentes de sus modelos. Las imágenes de David y Salomón del coro y, las más monumentales de estos reyes de la fachada del Pórtico de la Gloria – este conjunto también reconstruido por KosmoTech_1200 en un audiovisual que forma parte de la exposición de los Profetas del Pórtico del Museo do Pobo Galego – muestran una estrecha afinidad con la iconografía regia de los sellos de Luis VI y Luis VII de Francia. El taller del maestro Mateo participó así de un universo visual, áulico e intelectual compartido, que se transformó en Compostela para dar forma a un proyecto monumental profundamente original.
COMPOSTELA Y PARÍS
Estos intercambios encontraron un cauce privilegiado en los estrechos vínculos que unían Compostela con el París en el que vivió Constanza. Desde tiempos de Gelmírez, el cabildo enviaba a la capital capeta a los jóvenes más prometedores de su escuela episcopal para completar allí su formación.
Entre ellos se encontraba el futuro arzobispo Pedro Suárez de Deza, principal mecenas del maestro Mateo. Aquella experiencia permitía conocer de primera mano las transformaciones que estaban redefiniendo la cultura europea, desde las nuevas catedrales reales y las artes suntuarias hasta la renovación de la liturgia y el nacimiento de la polifonía.
Ese horizonte intelectual y artístico cristalizó en el coro del maestro Mateo, concebido como una obra total en la que arquitectura, escultura y música se integraban en un espacio destinado a la celebración solemne del Oficio Divino.
El Códice Calixtino conserva el Congaudeant catholici, una de las primeras composiciones polifónicas vinculadas con la escuela de Notre-Dame, creada para la festividad del Apóstol. La investigación de KosmoTech_1200 ha mostrado que las nuevas pedagogías musicales desarrolladas en ese contexto, entre ellas la manus musicalis o mano guidoniana, encontraron también un reflejo monumental en las esculturas del coro compostelano.
Sobre este aspecto del coro mateano:
Sapientia cordis: Revelaciones en torno a la obra del Maestro Mateo, entre el coro y la gloria
La Reina Orante, la Matanza de los Inocentes, los cantores y el resto del programa escultórico son fragmentos de un mismo organismo monumental, concebido para instruir, conmover y elevar el espíritu y que, ahora gracias a la unión de investigación y tecnología del proyecto KosmoTech_1200 podremos volver a habitar y experimentar en todo su esplendor.
UNA NUEVA IMAGEN PARA EL REINO DE GALICIA
Esta investigación recupera una dimensión esencial de nuestra historia, de la que la obra mateana es el principal testigo monumental: la capacidad del Reino de Galicia y León para ocupar un lugar central en las grandes corrientes artísticas, políticas e intelectuales de la Europa del siglo XII.
Constanza, infanta galaico-leonesa y reina de Francia, encarna esa historia compartida. Su sello constituye uno de los testimonios más elocuentes de las redes dinásticas y culturales que conectaron la corte capeta con Compostela.
Identificada como una Virgen de la Anunciación, la Reina Orante se revela como un auténtico retrato ad divinum, en el que confluyen la imagen de la soberana celestial y los modelos visuales de la realeza contemporánea. Constanza fue además, en sentido literal, una “reina orante”: una infanta de la dinastía galaico-leonesa que, ya como reina de Francia, peregrinó a Santiago para orar ante el sepulcro del Apóstol y visitar la tumba de su madre.
La escultura puede entenderse, así, como la evocación más próxima que conservamos de lo que pudo haber sido el retrato de una reina de Galicia en tiempos del maestro Mateo.
La restauración digital no se limita a devolver el rostro y el color a una figura aislada. Forma parte de un proyecto más amplio destinado a reconstruir el coro del maestro Mateo como una experiencia arquitectónica, visual, sonora y espiritual. La investigación histórica y las tecnologías digitales comienzan a devolver la unidad a aquel conjunto, permitiéndonos volver a recorrerlo, habitarlo y comprender la experiencia imaginada por el maestro Mateo.
Su presentación en París confirma la proyección internacional de KosmoTech_1200 y la vigencia de un patrimonio que, desde Santiago de Compostela, ocupa un lugar fundamental en la historia cultural de Europa.