Los canecillos del ábside de San Martino de Gárgara (parroquia Villallana, sierra Aramo), bajo la cornisa del ábside semicircular (con tramo recto igual anchura), son vestigios románicos únicos in situ pese reformas drásticas (siglo XVII, 1893 cruciforme con capillas, sacristías, espadaña este, muros N/S saeteras originales). Muchos retirados por obscenos siglo XIX, reemplazados por copias dudosas (excelente estado, iconografía Lena-Mieres-Villaviciosa), combinan geométricos (rollos zonales/peninsulares, rectángulos escalonados con flor seis hojas como Ujo, Ceares) y figurativos moralizantes.
El monje lector simboliza estamento eclesiástico: sentado con libro abierto en regazo (Biblia, palabra divina custodiada por Iglesia, emblema cultura medieval clériga), túnica cubre cuerpo y cabeza parcial (capucha), visible tonsura. Esculpido con austeridad didáctica para fieles remotos, resalta autoridad interpretativa en románico rural siglo XII. Paralelos (cabeza tapada): La Rebollada (Mieres), San Esteban de Aramil (Siero), Sotillo de Boedo (Palencia).
La pareja de figuras, cintura arriba, enfatiza vientre mujer preñado o fértil: celebra vida conyugal laica vs. ascetismo, accesible a iletrados. Repite en Narzana (Sariego), La Lloraza, Amandi (Villaviciosa); extra-Asturias: Moarves (Palencia), zamoranas San Claudio de Olivares, San Cipriano, Santiago el Viejo. Contrasta vicios (monstruo lengua, borracho barril, contorsionista) con virtudes (orante), equilibrando pecado (calavera, falo obsceno único) y bendición procreadora.
Ambos integran didactismo popular: monje como custodio espiritual vs. pareja bendición familiar, en repertorio que advierte (diablo, carnaval) y enseña en paraje accidentado. Signo M liga a Sotiello, Ujo, Serrapio, Valdediós. Trasladado oeste 1893, sobreviven testimonio escultura asturiana de pendientes Aramo.