Ambos capiteles exhiben repertorio vegetal naturalista de gran refinamiento, privilegio del templo frente a modestia dimensional. El primer capitel derecho repite iconografía eucarística del lado opuesto: espiga trigo central como eje simetría, flanqueada por grandes hojas lanceoladas carnosas, nervios finos en base que se profundizan hacia ápice, detallismo preciosista evocando Cuerpo Cristo próximo al altar. Motivo no infrecuente en románico local, similar a San Vicente de Caldones (Gijón) pese esquematismo allí.
El segundo capitel derecho introduce variante innovadora en Dueñas pero familiar en concejo: varias hojas triangulares perfiladas, dispuestas invertidas (puntas abajo), unidas por tallos convergentes. Composición rítmica simétrica genera dinamismo descendente, simbolizando fertilidad terrenal o raíces espirituales. Paralelo directo en San Juan de Cenero (abadía cercana), aunque Dueñas exhibe talla más delicada y conservación superior. Ambos capiteles coronan volutas espirales con apomados (esféricos o cúbicos), remate clásico románico que enfatiza simetría axial.
Impostas complementan: derecha compleja tracería lazos-volutas-caracolas marinas, evocando litoral gijonés, paralela a San Andrés de Ceares y Santa Eulalia de Nembro (Gozón); izquierda trilobuladas vegetales con perlas, variante naturalista de guardapolvo Ceares. Equilibrio perfecto entre ambos lados refuerza jerarquía cabecera.
Contexto interior: talla madera policromada siglo XIV representa Arcángel San Miguel pisando diablo supino, lanza derecha, balanza psicostásis izquierda con cabeza alma (posterior a fábrica románica). Ventana ábside exterior: arquivolta zigzag cóncavo-convexo, tetrafolias intradós, impostas hojas lanceoladas-perlas; interior saetera abocinada continua imposta paramento. Capiteles ventana repiten motivos triunfal a escala reducida.
Portada occidental simplificada (una arquivolta lisa, porche reciente) contrasta riqueza cabecera. Fechación avanzada siglo XIII por naturalismo vegetal, apomados detallados, frente románico pleno XII. Restauración preservó esencia modestia constructiva (nave pequeña, fustes lisos) exaltando escultura sofisticada, testimonio taller costero gijonés especializado motivos eucarísticos (espiga), foliáceos invertidos, vinculado Cenero-Ceares. Estos capiteles derechistas equilibran simetría arco, iluminando simbólicamente paso nave-presbiterio, instruyendo fieles sobre Eucaristía y abundancia divina en entorno marítimo. Representan transición románico pleno a avanzado, privilegio decorativo en templo rural que prioriza calidad sobre monumentalidad.