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Canecillos

Identificador
34449_01_011
Tipo
Fecha
Cobertura
42º 16' 1.11'' , -4º 26' 29.49''
Idioma
Autor
José Luis Alonso Ortega
Colaboradores
Sin información
Edificio Procedencia (Fuente)

 

País
España
Edificio (Relación)

Ermita de San Miguel

Localidad
Población de Campos
Municipio
Población de Campos
Provincia
Palencia
Comunidad
Castilla y León
País
España
Descripción
LA ERMITA DE SAN MIGUEL se encuentra situada frente al cementerio municipal, a pocos metros de la carretera que une Frómista con Carrión de los Condes. Son escasas las noticias históricas que tenemos acerca de dicho templo. Es posible que estuviese ya construida en 1227 según se desprende de un documento de donación conservado en el Archivo Catedralicio de Palencia y que recoge Teresa Abajo Martín. En ese año, Juan, Mioro y Juana, hijos de don Álvaro, “el clérigo”, entregan a la sede episcopal palentina los derechos que tenían en la iglesia de Santa María Magdalena de Frómista, entre ellos una “uinna en Sant Migael de Poblacion, a la puerta de los malatos, en que ha tres quartas”. Esta referencia indicaría la existencia junto al edificio religioso de un lazareto o malatería para la acogida de leprosos. Sabemos por la Estadística de la Diócesis Palentina de 1345 que el mantenimiento del culto en la ermita no dependía de la autoridad sanjuanista sino de la parroquia, cuyo personal eclesiástico estaba obligado a decir allí una misa al año por el caballero fundador. A veces se ha confundido con la desaparecida ermita de la Virgen de Lantadilla que dependía de la Orden de San Juan y que se encontraba en sus proximidades. Se trata de una sencilla y armónica construcción, muy equilibrada en sus proporciones lo que atestigua a todas luces una sola secuencia constructiva. Edificada en piedra caliza, consta de nave única rectangular con dos tramos prácticamente iguales y cabecera plana. El interior se caracteriza por su sobriedad debido en parte a la ausencia total de decoración escultórica. Presenta bóveda de cañón apuntado -de ladrillo y cemento- unida al muro a través de una sencilla imposta. El arco fajón divisorio es apuntado y tiene trasdós recto lo que parece indicar la existencia de una primitiva techumbre de madera a dos aguas. Pese a que la caja de muros es original, tanto el pavimento como la cubierta actual son producto de los trabajos de restauración emprendidos en 1965, gracias al legado de don Ciriaco Fernández. En el exterior los muros laterales se refuerzan con sencillos contrafuertes prismáticos que llegan hasta la cornisa. La iluminación interior la proporcionan una estrecha saetera y tres sencillos vanos apuntados y doblados. La ventana de la cabecera responde a un esquema enteramente gótico. Presenta alféizar dispuesto en talud y dos arcos con moldura de bocel que cobijan un vano geminado sobre el que se coloca un relieve rehundido con motivo tetralobulado. Lo más destacado de la ermita es el hastial occidental donde se abre un esbelto arco de descarga apuntado que ocupa toda la fachada y bajo éste un vano geminado y la puerta de acceso con arco de medio punto. Se remata con una sencilla espadaña de una sola tronera. Su construcción deja traslucir normas de un románico muy tardío pudiéndose incluir en ese período híbrido, en torno a 1200, donde conviven fórmulas románicas y góticas. Enríquez de Salamanca apunta la posibilidad de que la ermita actual fuese la cabecera de una iglesia de mayores dimensiones que quedó inconclusa, aspecto que descartamos. La decoración escultórica del edificio queda reducida a la serie de canecillos que coronan los muros. En su mayor parte adoptan formas geométricas (billetes, cilindros dispuestos en horizontal y en vertical, rectángulos, etc.) y otros son de nacela. Tan sólo dos presentan elementos figurados: una especie de barrilito con embocadura vertical -tal vez un instrumento musical- y otro de carácter fálico.